Lugares en los que las aglomeraciones no sean constantes, idóneos para este verano

Una pandemia como a la que estamos haciendo frente durante los últimos tres meses es capaz de cambiar la percepción de todo lo que conocíamos hasta la fecha. Creemos que todos y cada uno de nosotros y nosotras nos hemos ido dando cuenta de ello a medida que han pasado los días durante esta crisis a la que no hemos podido escapar de ninguna de las maneras. La realidad que nos rodea se ha transformado en cuestión de días y lo que está claro es que tenemos que adaptarnos a un mundo en el que ya nada es como lo conocíamos.

En los párrafos que aquí siguen vamos a hablar especialmente de lo que engloba a la crisis económica que ha venido inmediatamente después que la sanitaria. A nadie le sorprende el hecho de que la pandemia ha puesto en riesgo miles y miles de puestos de trabajo en todo el país y que ese es ahora el principal problema al que nos estamos enfrentando para desafiar la realidad en la que nos movemos. España, en efecto, no ha hecho nada más que salir de una crisis para meterse en otra que, además, parece incluso peor que la anterior.

España, un país que es claramente de servicios y que tiene al turismo como principal valedor desde el punto de vista económico, ha visto cómo su industria turística se ha desplomado. Todo apunta a que no será un buen año para el turismo, como nos podíamos imaginar. Y ese es un problema bastante grande para las empresas españolas que trabajan dentro de ese sector. Muchas de ellas pueden verse obligadas a cerrar. Y es que la dimensión de la pandemia es todavía desconocida en muchas de sus vertientes. Eso es lo que más nos asusta.

Echemos un vistazo a dos de las noticias que se han publicado en los últimos meses acerca del turismo para que veamos cómo las previsiones han sido cada vez peores:

  • Por una parte, hemos visto cómo el diario La Vanguardia publicaba en el mes de marzo una noticia que indicaba que el turismo de nuestro país podía perder hasta un 25% de facturación como consecuencia del coronavirus. Todavía estábamos al inicio de la pandemia y la verdad es que quedaba mucho margen para que las cosas empeoraran, como finalmente ha terminado sucediendo.
  • En el mes de abril, una noticia que fue publicada en la página web de El País indicaba que el turismo nacional ya se enfrentaba al peor año de su historia, algo que pone de manifiesto lo enorme que es esta crisis sanitaria y económica que vamos a tardar mucho pero que mucho tiempo en olvidar. Y es que familias enteras de españoles han decidido, ya sea por el hecho de tener que recuperar horas en el trabajo durante el verano o por miedo, no viajar durante los meses de este verano. Eso, lógicamente, tiene unas consecuencias devastadoras para el turismo de índole nacional.

El COVID-19 ha puesto en un brete al turismo nacional. Este curso, no podrá haber aglomeraciones y la gente se cuidará mucho de acercase demasiado a desconocidos. Eso, para las zonas en las que las aglomeraciones son constantes en verano, es un problema. Pero también hay lugares en España que, siendo costeros, no presentan este tipo de problemas. Denia, por ejemplo, es una localidad que dista mucho de ser tan agobiante como Benidorm o Torrevieja y ese puede ser un aspecto positivo de cara a este verano. Los trabajadores y trabajadoras de Romer Playa, una entidad dedicada al alquiler de apartamentos turísticos en la localidad, nos han comentado que esa es su gran baza para salvar la temporada de verano.

Cuidar del turismo nacional, clave para salir de la crisis

Si no queremos que el turismo nacional se desplome, tenemos que tener claro que tenemos que ser los propios ciudadanos españoles los que tiremos del carro. Por eso, se ha despertado una sensibilidad muy grande con los hoteles de nuestro país y hay toda una campaña montada para el apoyo del sector hotelero español. Por eso, para nuestra economía este año será mejor que visitéis Denia a que os vayáis a Roma o a Berlín. Tiempo habrá para todo pero, por el momento, mejor apoyar a los nuestros.

Teniendo en cuenta la importancia que tiene el turismo para nuestro país, ese sería el primer paso para que la economía española vaya mejorando con el paso de las semanas. Revitalizar el sector más potente de nuestra economía es vital para que poco a poco se vayan revitalizando los demás. Pero si todos crecen y el turismo no, estaremos cojos de una pierna. Y eso siempre dará lugar a una cantidad enorme de problemas. Por eso, el mensaje ha de ser claro: ¡apoya a la industria turística española!

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