Cómo elegir psicoterapéuta

Existen muchas ocasiones en las que nos vienen sensaciones como la tristeza o el sufrimiento que es imposible pasar por ellas sin la ayuda especializada necesaria. En terapiapsi nos aseguran que existen datos que dicen que uno de cada cinco españoles tiene patologías mentales, un porcentaje bastante importante.

¿Qué se debe hacer?

El primer paso que debemos tomar es la elección del psicoterapeuta más adecuado, que deberá ser el que acierte con el modelo de tratamiento a tomar.  Creemos que es realmente importante la primera visita.

En la primera visita lo mejor es plantear todas las dudas existentes al especialista. Hay que tener claro lo que podemos esperar de la terapia, lo que puede durar y el precio. Existen muchas mutuas de servicios y seguros médicos de salud que además tienen consultas gratuitas o precios rebajados.

La elección de un psicoterapeuta entre los profesionales acostumbrados a colaborar con la mutua permite que se pueda contactar con ellos a un precio económico. Otra alternativa existente es la ir a los servicios sanitarios de la Seguridad Social. Las sesiones de psicoterapia que las llevan los psicólogos son un servicio que se da más, siempre que sea prescrito por un psiquiatra.

Principales tratamientos

Lo que hace la terapia es eliminar el sufrimiento de los afectados e ir enseñándole las habilidades más necesarias para afrontar los distintos problemas de su vida.

En cuanto se decide ir al psicoterapeuta, hay que preguntarse ¿Cuál es el que más nos conviene? Existen muchas personas que preguntan a amigos o familiares, pero debemos ser conscientes de que, además de las aptitudes con las que cuenten los especialistas, existen distintos modelos psicoterapéuticos.

Cada terapia va a partir de las diferentes teorías existentes sobre los problemas a nivel psicológico.

Actualmente, los tratamientos más importantes son los cognitivos-conductuales, psicoanalíticos, las terapias de carácter humanista y las de carácter sistémico.

Terapia cognitivo-conductual

Su principal objeto es la identificación de los pensamientos distorsionadores para hacer un contraste con la realidad y su sustitución por ideas más adaptables.

Se hace una sesión semanal y el tratamiento dura entre seis y siete meses. Un modelo que se considera como uno de los más directivos, donde el psicoterapeuta es el que marcará las pautas de acción que tendrá que seguir el paciente en cuestión.

Terapia psicoanalítica

Un tratamiento que quiere hacer consciente lo inconsciente. Un modelo poco directivo y donde muchas personas piensan que los beneficios de la terapia terminan llegando después de años de tratamiento.

Los efectos de la terapia se terminan percibiendo en poco tiempo, puesto que se reduce la angustia y otros síntomas que podamos tener mejoran indudablemente.

Terapia sistémica

Este tipo de terapias hay que ser conscientes de que parte de que los problemas a nivel psicológico tienen una clara influencia por la relación que tiene el individuo con las personas importantes de su propio entorno.

Esto hace que se trabaje en un par de planos, el interrelacional y el intrapsíquico. Con ello se quiere convocar a los allegados más importantes como los padres, pareja o amigos.

Lo que no es preciso es que acudan. En el caso de que no se pueda, lo que sucede es que se trabaja simbólicamente con técnicas como la silla vacía, las cual básicamente trata de que el paciente se imagine que está en una silla sentada esa persona con la que mantiene un conflicto para que pase a verbalizarlo.

Las terapias, que son adecuadas para toda clase de problemática, son muy indicadas para muchos problemas, tanto los actuales como los pasados, de familia o de pareja.

Terapia humanista

La psicología humanista apareció en los años 60 del siglo pasado como clara reacción al conductismo y al famoso psicoanálisis, que eran, sin duda alguna dos de los modelos más importantes de la época.

Existen una serie de terapias o técnicas que van a formar parte de este modelo. Una de las que más se conocen en la Gestalt, que es la que tiene como objeto el que se satisfaga una necesidad no resuelta con la identificación de los llamados “autosabotajes” que puede provocar una persona cuando se quiere alejar de un objetivo.

No estamos hablando de la única existente, pues también podemos destacar el análisis de tipo transaccional, el bioenergético, donde se trabaja bastante con el cuerpo, así como la terapia humanista integrativa, que tiene como objetivo que el paciente pueda hacer un duelo terapéutico del conflicto, tal como una ruptura o una relación de tipo obsesivo con el trabajo. Una terapia que puede durar como mucho un año.

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