La salud de los dientes según la edad

¿Cuándo fuiste por primera vez al dentista? Seguro que te acuerdas, pero lo que seguro que tienes claro es que te hubiera gustado ir antes. Y es que esto de la salud bucodental lo vamos dejando, y al final, nos arrepentimos de no haber ido antes. Y es que ahora mismo, tener una dentadura sana es sinónimo de futuro laboral y social. Muchas enfermedades entran por la boca, y en la mayoría de las veces, cuando queremos tomar medidas, ya es demasiado tarde.

Hoy queremos hacer un repaso de las edades mejores para acudir al dentista. Y es que a la pregunta, ¿a qué edad hay que ir al dentista? No se puede contestar de manera rotunda. Lo importante es ir cuando se comience a tener problemas, pero bien es cierto que siempre hay que hacer una primera vez para evitar sustos posteriores.

Información para embarazadas

Lo de ir al dentista comienza antes de lo que pensamos. No hace falta que el niño vea la luz, vamos aún más lejos. La salud bucodental juega un papel fundamental entre las mujeres embarazadas. Así, es clave llevar a cabo una serie de pautas sobre higiene oral y alimentación saludable, así como la puesta en práctica de técnicas de prevención de patologías orales para el futuro bebé. Y es que un exceso de caries o una mala alimentación puede inferir en la dentadura de nuestro futuro hijo.

Bebés de 0 a 6 meses

Puede sonar fuerte, pero la primera visita al dentista se puede hacer antes de los 6 meses. Es imprescindible para que el pequeño se familiarice con la clínica, el especialista y el entorno. “Nosotros exploramos el estado general de la boca del bebé, previniendo posibles problemas que se pueden producir en la erupción de los primeros dientes. Además, ayudamos y asesoramos a los padres sobre las mejores técnicas de higiene bucodental para bebés”, explican desde la Clínica Dental Galván Lobo en Valladolid.

Bebés de 6 a 12 meses

Cuando los más pequeños de la casa tienen hasta 12 meses, es en esta etapa cuando los primeros dientes de leche empiezan a crecer, por lo que la educación de padres e hijos en base a buenos hábitos de higiene y alimentación es imprescindible. Además, en esta franja de edad el uso de chupete y biberón es todavía frecuente, por lo que hay que estudiar en cada caso los posibles problemas derivados. No es la primera vez que un defecto de la boca procede de un mal masticar de chupete. Además es el momento para intentar que el pequeñajo se desprenda de él.

Niños de 1 a 5 años

Los bebés crecen y se convierten en niños casi sin darnos cuenta. En esta edad ya tienen una dentición temporal completa. Ahora es el momento de los padres, ya que tienen una gran responsabilidad en el futuro estado de salud de la boca de los hijos. De esta manera, cuando los niños acuden a la clínica, los especialistas educan en técnicas de cepillado y de higiene bucodental en general. Además de fomentar un estilo de vida saludable para prevenir caries y demás problemas dentales. No hay que olvidar que debe tenerse en cuenta que las caries en los dientes de leche deben ser tratadas, pues avanzan más rápido que en los dientes definitivos.

Niños de 6-8 años

Llega uno de los momentos más odiados en el colegio, cuando los dientes de leche comienzan a caerse y sustituirse por una dentición definitiva. Son momentos de esperar al ratoncito Pérez si tienes menos edad, y de avergonzarte de esa foto sin dientes. Una imagen que te perseguirá de por edad. Por eso en las clínicas, establecen un protocolo de revisiones, en función del riesgo de caries del niño. Además, con el objetivo de prevenir problemas de espacio y demás complicaciones, se comienza a valorar en cada caso la necesidad de colocar ortodoncia. Y es que estamos ante una edad clave.

Niños de 8 a 12 años

Los niños van camino de ser todo unos adolescentes. Con la dentición definitiva casi al completo, la comunicación con los pequeños de esta edad se hace mucho más fácil. Es el momento de enseñar en la práctica de hábitos de higienes bucodental que minimice el impacto de caries y otros problemas asociados. Si tiene ortodoncia, tendrán que aprender a cuidársela y a mantener una serie de normas.

Y después de los 12 años, ya es el momento de que nuestros hijos se consideren casi aptos para ir solos al dentista. Si el árbol ha crecido de una manera fuerte, no tendremos problemas. Por eso, para evitar que nazca torcido la visita al dentista se puede hacer cuando todavía es un bebé.

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