Roberto Suárez - Actualízate

Conozcamos qué es la herpangina

La herpangina es una infección causada por el virus Coxsackie del grupo A y, en ocasiones, por otros enterovirus. Esta infección suele aparecer en forma epidémica, pudiendo afectar tanto a la población infantil como adulta, si bien es una de las infecciones más comunes de la infancia, especialmente los niños de dos a ocho años.

El periodo de incubación de la enfermedad dura unos 5-7 días en los que la persona puede presentar una sintomatología similar a un catarro, como tos seca, mucosidad, fiebre, vómitos, dolor de garganta, dolor cervical, malestar general, dolores de cabeza, inapetencia o falta de apetito, cansancio, falta de energía, etc. El síntoma más característico de la herpangina es la presentación de unas vesículas y aftas en la boca, dos días después de la aparición de los primeros síntomas anteriormente descritos, aparecen unos puntos rojos en la parte alta del paladar y cerca de la úvula o campanilla, pero también pueden presentarse en lugares como la lengua, las amígdalas, paladar blando… después de uno o dos días estos puntos rojos se transforman en vesículas blancas que al romperse dejan unas úlceras muy dolorosas, por lo que pueden dificultar por dolor la ingesta de alimentos o beber.

El diagnóstico de la herpangina se basa en los síntomas y las lesiones bucales características, dado que a diferencia de otras enfermedades víricas no hay sarpullido en la piel, sino que las lesiones quedan totalmente limitadas a la cavidad oral.

El virus causante de esta infección es altamente contagioso, produciéndose, generalmente, el contagio a través de la saliva, al toser, estornudar, al llevarnos objetos a la boca, etc., y la época del año con mayor número de afectados suele presentarse generalmente a principios del verano y a comienzos del otoño.

La mejor manera de prevenir la propagación de esta enfermedad es mantener una buena higiene, realizar un frecuente y cuidadoso lavado de manos y por supuesto una higiene bucal minuciosa, en la que se incluya un cepillado dental con un cepillo de cerdas suaves y enjuagues con agua salada. En este sentido, los amigos de Tot Dental clínica odontológica, con la odontopediatra Cristina Torres a la cabeza, así como muchos otros profesionales del sector, buscan transmitir a sus pacientes, los más pequeños de la casa, los valores y hábitos de higiene bucodental, para que en un futuro se puedan evitar muchos problemas en la salud oral.

La infección en sí no es peligrosa, si bien la complicación asociada más frecuente es la deshidratación, debido al dolor presente en el momento de tragar o beber, por lo que se debe vigilar, y en especial en los más pequeños, que mantenga una adecuada hidratación, por ello se les deberá proporcionar de forma asidua agua en pequeñas cantidades, suero, alimentos caldosos o triturados, yogures, leche, sopas, zumo de frutas, etc., así helados pues tienen un poder anestésico en las úlceras.

Dado que se trata de una infección dolorosa, se debe administrar, siempre bajo control médico, un analgésico para aliviar el dolor, teniendo en cuenta que la herpangina es una infección vírica y que los antibióticos no son efectivos contra los virus por lo que, en este caso, no deben administrarse, ya que no ayudaran a curar la infección.

Molusco contagioso

Otra infección causada por un virus es la denominada como molusco contagioso. El virus del molusco suele causar una infección que se caracteriza por presentar un grupo de pápulas o protuberancias redondas, de color rosado, suave, firme, indoloras y localizadas, si bien al rascarse o tocarlas pueden diseminarse a la piel circundante, puesto que este virus, como su nombre indica, es muy contagioso y su propagación se realiza de la siguiente forma:

  • Mediante cualquier tipo de contacto de piel con piel.
  • A través del contacto con objetos contaminados, como toallas, sábanas, ropa…
  • Mantener contacto sexual con una persona afectada.
  • Rascarse y frotarse las protuberancias.

El molusco contagioso puede presentarse en cualquier lugar de la piel, excepto en las palmas de las manos y las plantas de los pies, si bien suelen presentarse con mayor frecuencia en la cara, tronco o extremidades en los niños y pubis, pene o vulva en los adultos, en los que se considera una enfermedad de transmisión sexual.

Las protuberancias del molusco contagioso suelen desaparecer por sí solas, sin tratamiento, al cabo de seis o doce meses. Un tratamiento médico reduce este tiempo y evita que se siga propagando. Este tratamiento consiste en:

  • Raspado o legrado de las protuberancias.
  • Congelación (crioterapia) de las protuberancias o terapia con láser.
  • Irritantes tópicos aplicados directamente en las protuberancias.
  • Una combinación de tratamientos.

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