El turismo rural gana la batalla

Este año hemos vivido los meses más extraños de nuestra vida, y probablemente los más terroríficos para algunas familias también. La crisis del coronavirus nos ha mantenido en casa encerrados, sin poder salir a tomar el aire y pasando el tiempo como cada cual mejor podía, sin poder visitar a familiares ni amigos y viendo cómo las calles de las ciudades se vaciaban totalmente dando paso a un paisaje desolador. Hay que reconocer que esto le ha venido muy bien a la naturaleza pues durante estos meses la polución ha caído drásticamente y eso siempre es positivo pero, lógicamente, habría estado mucho mejor conseguir esa caída de otros modos.