La importancia de las joyas en nuestras vidas

Las joyas existen desde los tiempos más remotos y han sido un complemento infaltable para complementar el look de la mujer. Sin lugar a dudas le dan más belleza y distinción a la mujer bien vestida. De hecho, hay muchas mujeres que hasta sienten que les falta algo si no las llevan, y es que su vestuario no está completo sin una pieza de joyería que combine con la ocasión.

La joyería en el paso del tiempo

La historia de la joyería nace de la mano de la historia del hombre. Este desde sus inicios, ha tomado diferentes materiales y los ha transformado para usarlos luego como adornos que le aporten distinción y los haga resaltar dentro de su círculo social.

La joyería ha ido evolucionando con el paso del tiempo. El diseño de las piezas ha pasado por cientos de  nuevas  tendencias en las que se pueden apreciar  formas, colores, materiales, texturas, procesos e incluso conceptos; siempre al paso de la moda pero con su propio toque especial que lo hace único y con estilo.

Desde un principio el hombre paleolítico adornó su figura con diferentes materiales con la intención de destacar entre sus semejantes, es así como a través de las diferentes épocas el hombre ha transformado las joyas según su cultura, ciñéndolas a sus creencias, a su sentir, a su entorno social. 

Por ejemplo, a las mujeres les  apasiona la joyería ya que representa un símbolo de feminidad. La joyería siempre las ha hecho sentir más bellas y seguras. La importancia de la joyería reside en su propiedad de resaltar la belleza natural de una mujer, quien exalta sus atributos cuando viste una joya.

Las joyas son un detalle magnífico que forman parte de la vida de las mujeres casi desde que nacen, y es que  a los pocos meses de venir al mundo ya las madres se ocupan de ponerles a sus bebés pequeños pendientes de oro para lucir durante sus primeros años, para que luego, estas los puedan cambiar por otro accesorio de su elección. 

Las joyas, accesorios de aceptación social y autoestima

Abraham Harold Maslow —psicólogo estadounidense, y uno de los fundadores y principales exponentes de la psicología humanista—, influyó en como la sociedad percibía al mundo al proporcionarle un nuevo modelo del estudio del comportamiento humano. Maslow propuso una estructura con forma de pirámide para explicar las necesidades humanas psicológicas y físicas. Este diagrama consiste en una serie de escalones que llegan a la cúspide, la cual está coronada por la autorealización a la que se llega cuando se logra un estado de armonía y entendimiento. Mientras, en la base, las necesidades básicas o fisiológicas sostienen la representación de la estabilidad mental del ser humano.

La joyería podría situarse en el tercer escalón llamado “aceptación social,” ya que es una necesidad psicológica, que se satisface cuando los seres humanos cuidan de sí mismos y su apariencia. Estos tienen la necesidad de pertenecer a un grupo social o de ser aceptados por aquellos que consideran iguales, lo cual guarda una relación muy íntima con la apariencia. Sin embargo, de igual forma, esto también se relaciona con el cuarto nivel de la necesidad de autoestima, en el cual los individuos se sienten satisfechos con sus logros personales.

Muchos de los objetos cotidianos se podrían considerar diseños emocionales, incluyendo la joyería. Esto porque tienen una relación muy íntima  con la persona que los lleva, así como con aquellos que lo observan. Causan admiración y un cierto grado de placer a aquel que los usa,  ya que recibe un efecto agradable en su estado anímico.

El verdadero valor de una joya

Hoy en día, existen en el mundo coleccionistas dispuestos a poseer joyería contemporánea, lo cual representa un mercado de oportunidades para diseñadores y creadores de artículos sostenibles, de lujo, deseo y cargados de altos valores de uso, cambio y signo. Así, la joyería contemporánea viene a reinventar el valor de uso al convertirlo en una pieza de colección, manteniendo el valor de cambio y de signo bajo los propios materiales y a través de los conceptos expresados, pero sobre todo, ha logrado diversificar un campo que parecía muy específico.

Hablar de joyería ya no solo es sinónimo de moda, y no solo implica el uso de oro, plata, diamantes y piedras preciosas. La joyería ha elegido una nueva ruta a seguir en la que los materiales que la conforman ya no son lo que le representa su principal valor:

  • Valor de uso: En sí, muchos de los artículos de joyería no presentan un valor de uso, debido a que su función primordial no guarda relación con poder realizar ciertas actividades. Claramente, los seres humanos, con o sin joyería, pueden realizar sus actividades diarias a la perfección.  De hecho, hasta se podría decir que la joyería entorpece dichas actividades; sin embargo, su función principal es el de adornar e impactar. En una encuesta realizada a varias mujeres, la mayoría de estas dijeron que se sentían incomodas cuando no usaban joyas, otras dijeron que se sentían del sexo opuesto, y unas pocas más dijeron que se sentían como desnudas. Eso nos lleva a preguntarnos, ¿cómo es que la ausencia de un objeto que podría entorpecer algunas capacidades de movimiento, puede causar que una persona se sienta incómoda?
  • Valor de cambio: Por lo general la joyería de más valor es la diseñada con piedras y metales preciosos, de finos acabados y detalles.
  • Valor de signo: La joyería además de un valor de cambio tiene un gran valor de signo. Un artículo de joyería puede estar hecho de materiales de bajo costo y sin embargo podría valorarse precios altísimos tan sólo por la marca que lo comercializa. Este mismo apartado También podría referirse a otro aspecto: el valor sentimental, debido a que las piezas de joyería pueden convertirse en objetos de gran valor emocional para sus dueños, debido a que guardan recuerdos y sentimientos que pueden alcanzar un significado mucho más allá que cualquier valor económico. Así mismo, también podemos agregar un tercer valor denominado: valor conceptual. Hoy en día existe un movimiento de joyería llamado joyería contemporánea, cuyas piezas se consideran genuinas obras de arte. Estos artículos buscan confrontar al espectador así como al usuario; y en ocasiones, incluso están diseñadas con elementos poco convencionales y no son pensadas para ser utilizadas como parte de un atuendo, así que su valor radica en otro tipo de aspectos —aunque tengan que ver con los costos de producción—, y su valor más resaltante es su originalidad, manufactura, concepto, valor artístico y experimental.

La joyería y la mujer

Las joyas son un detalle magnífico que forma parte de la vida de las mujeres. Como decíamos, a los pocos meses de venir al mundo ya las madres se ocupan de ponerles a sus bebés pequeños pendientes de oro para lucir durante sus primeros años, para que luego cuando ya son adolescentes, ellas mismas van cambiando sus pendientes e incluso puedan decidirse por otro accesorio de su elección e incorporar otras joyas a su cuerpo como colgantes de plata personalizados, anillos, collares, pulseras, etc.

En algunas familias las joyas heredadas de generación en generación incluso representan como amuletos de la buena suerte y quien las lleva no las deja nunca porque piensa que sin ellas no se sentirá igual de bien. Otras joyas que tienen un valor sentimental de gran peso son aquellas que llevan el nombre o las iniciales grabadas de la persona que las posee.

Por otro lado, aunque todos los regalos son importantes, las joyas son especiales porque casi siempre evocan un recuerdo romántico y otros momentos importantes en la vida de una mujer, como la proposición de matrimonio, la ceremonia de bodas, un regalo de un hijo a una madre en su cumpleaños, o de una madre a su hija de una joya de familia que ha sido heredada por generaciones.

Así mismo, cada país tiene sus propias costumbres y modas para el uso de las joyas, igualmente estas son compañeras más leales y preciadas de una mujer, ya sea porque realzan su belleza, le dan el toque distintivo a su atuendo o les recuerdan a un ser querido.

Las joyas como medio de comunicación

Las hábiles manos de los diseñadores  moldean los metales preciosos para crear lujosas colecciones de collares, pendientes, brazaletes e incluso bisutería, para que estos metales artísticamente elaborados luego puedan encontrar a su mujer ideal, la cual adornará su belleza con  una joya que le cuente al mundo sus atributos. 

Por eso mismo, Joyería Lorena, especialistas en joyas para variedad de ocasiones, explican que los fabricantes del mercado deben estudiar con mimo el diseño de sus joyas porque tienen que tomar en cuenta variedad aspectos, como la personalidad de las mujeres, si estas lo que buscan es sentirse cómodas, elegantes o discretas, ya que deben trasmitir el mensaje de su interior a cada aquel que admire su brillante complemento. En otros diseños se tiene que pensar en la mujer a la que le gusta llamar la atención; de manera que se le pueda sorprender y encantar con un diseño más atrevido y divertido.

Cuando las joyas están terminadas, se les debe observar y analizar pensando en la historia que cuentan, ya que esto será lo que diga de la persona que la luzca. Por ejemplo, algunas mujeres solo quieren completar el conjunto que conforman la ropa, los zapatos, el bolso, el peinado y finalmente las joyas, mientras otras quieren con una joya atrevida que  logre atraer la mirada de todos.

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