Roberto Suárez

Roberto Suárez - Actualízate

Cómo sacar la mayor ventaja cuando tus hijos tienen que compartir el cuarto

En aquellas familias en las que existe más de un hijo es común que surja la duda de si es conveniente que convivan en el mismo cuarto. Y es que la decisión puede traer tantos beneficios como desventajas. Sin embargo, en este artículo nos decantamos por la opción de compartir y te presentamos los beneficios de hacerlo y algunas ideas para decorar la habitación y sacarle el mejor provecho al espacio, y la experiencia.

En aquellas familias en las que existe más de un hijo es común que surja la duda de si es conveniente que convivan en el mismo cuarto. Y es que la decisión puede traer tantos beneficios como desventajas. Sin embargo, en este artículo nos decantamos por la opción de compartir y te presentamos los beneficios de hacerlo y algunas ideas para decorar la habitación y sacarle el mejor provecho al espacio, y la experiencia.

Beneficios de compartir habitación entre hermanos

En líneas generales, el hecho de que los hermanos compartan habitación es algo muy positivo que puede traerles valores y aprendizajes importantes para su vida como:

  • Fortalece el vínculo entre hermanos. Compartir espacio, risas, juegos y confidencias acerca a los pequeños y facilita que ambos crezcan y experimenten juntos. De esta forma se creará un vínculo más estrecho y especial entre ellos que los enriquecerá afectivamente.
  • Enseña a convivir. El compartir el lugar de descanso fomentará de manera natural su capacidad de empatía y resolución de conflictos. Los niños aprenderán a respetar el espacio, los ritmos y las opiniones del otro, y desarrollarán sus habilidades para negociar y hacer valer sus puntos de vista. Algo que les será de gran ayuda en su vida adulta.
  • Mejora el sueño y las rutinas asociadas. Al compartir cuarto, el momento de irse a la cama se hace mucho más llevadero para los pequeños, ya que al sentirse acompañados pueden dormir más relajados, tranquilos y sin miedos.
  • Fomenta la solidaridad entre hermanos. Dormir en el mismo cuarto genera una situación que alienta a la cooperación; por ejemplo,  compartir juguetes y objetos se vuelve algo natural y el sentimiento de equipo ayuda a reducir los celos entre hermanos.

 

¿Cómo decorar un cuarto de hermanos y sacarle el mejor provecho?

Decorar o amoblar los cuartos de los chicos es una lindísima tarea, que a todos los padres les ilusiona mucho. Sin embargo, no hay que perder de vista que deben ser funcionales y que por supuesto, debe gustarles a ellos.

Es decir, aunque seamos nosotros como padres, junto a los diseñadores, quienes tomemos la mayor parte de las decisiones, es importante involucrarlos en el proceso, en especial cuando son mayores. Y es que es muy importante que los chicos puedan expresar sus gustos y personalidades en la decoración de su espacio personal.

La tarea se complica aún más  cuando hay que compartir un solo dormitorio entre dos o más hermanos, ya que surge el desafío, de por ejemplo,  acomodar en el mismo ambiente a un chico y una chica. Y es que sucede que, en ocasiones, se trata de hermanos muy compatibles en sus gustos y hobbies y esto nos facilita todo el trance; mientras que en otras, sobre todo si tenemos que hacer un cuarto que funcione para los dos sexos o si la diferencia de edad es muy notable, las cosas se pueden poner muy difíciles.

Para este tipo de situaciones, igual existen ciertos consejos útiles para lograr la mejor distribución y decoración del espacio compartido. Estas soluciones van desde muy simples a un poco más complejas, las cuales, si aplicamos con un poco de ingenio nos pueden ayudara  crear un espacio tan mágico y personal para ambos hermanos, como lo habría sido para cada uno por separado.

Lo primero es que los dormitorios infantiles podemos tomarnos licencias que no contemplaríamos en cuartos para adultos y esto en esta instancia juega a nuestro favor. Por ejemplo, es totalmente válido que le demos rienda suelta a nuestra fantasía, consultando con nuestros hijos cuáles les parecen las mejores opciones, de forma que al final, para nuestra sorpresa, terminemos creando un  cuarto compartido mucho más rico en personalidad y originalidad, de lo que jamás habría sido un ambiente individual; y lo mejor que, todo lo habremos creado en familia.

Luego, debemos hacernos una promesa muy importante, incluso antes de comenzar a poner manos a la obra: nada de espacios genéricos que les produzcan bostezos y no precisamente de sueño a los hermanos. Debemos buscar, más bien, que el reto decorativo se convierta en una oportunidad para explorar gustos y personalidades, para plasmarlas de forma creativa en este ambiente y para que al final cada chico se sienta identificado por igual con el cuarto que llamará suyo, aunque tenga que compartirlo con alguien más.

Por ejemplo, con los cuartos de chicos, lo ideal sería elegir un tema o concepto y adherirse a éste siempre sin exagerar. Es decir, si queremos un cuarto náutico o con una impronta tipo Salvaje Oeste o de cuento de hadas, podemos comprometernos a darle esa estética mediante adornos, textiles, pósters y diferentes objetos. Pero no hay que olvidar que se trata de un cuarto para chicos y que ciertas consideraciones prácticas deben ser tomadas en cuenta.

En ese mismo sentido, cuando se trata de dos o más personas en un mismo ambiente, hay que encontrar un tema en común, que los deje contentos a todos. No deberíamos imponer un concepto por encima de otro y si les es imposible llegar a un acuerdo, siempre se pueden buscar dos temas que se complementen para que la estética pueda entrelazarse sin desentonar.

Tampoco es bueno dejar que  uno de los hermanos tenga notorias ventajas sobre el otro, ya sea por el lugar donde vaya su cama, porque tenga más espacio de guardado o mejor luz. Si existiera algún tipo de desigualdad, es necesario compensarla de alguna manera, dándole quizás una lámpara más llamativa al hermano al que le tocó el rincón más oscuro, por ejemplo.

Sigue leyendo, que aquí te daremos algunas ideas de decoración muy útiles, gracias al consejo experto de Lofer Home.

Toma en cuenta el tamaño del espacio

Empezando por el tamaño y el plano del espacio, podemos determinar de cuántos metros disponemos y qué podemos hacer con ellos.

Dependiendo de este, sabremos si se pueden ubicar las camas en una misma área o a la mayor distancia posible. Las camas, quizá, son el elemento más importante porque son las que le permitirán afianzar su individualidad.

Luego es que viene el momento de dejarlos manifestar su personalidad en ciertos detalles, como los textiles o adornos que prefieran. Por último, hay que disponer de las zonas comunes como escritorios o mesas para hacer los deberes o el espacio libre para jugar de forma tal, que pueda irse moldeando y evolucionando con ellos.

Habitaciones compartidas para niños y niñas

Aunque suena a imposible, en verdad parece más complicado de lo que es, ya que hay ciertas soluciones muy simples, para crear cuartos perfectamente unisex.

Por ejemplo, podemos decantarnos por una estética en colores y decoración neutros, que no aludan en forma alguna a ninguno de los dos sexos; o podemos elegir algún tema que disfruten por igual chicos y chicas, como un bosque o una selva con diferentes animales, ciudades mágicas o una decoración basada en libros o películas que ambos disfruten por igual.

Otro consejo útil es, que si el espacio lo permite, podemos poner un entrepiso o una cierta separación entre las dos camas, ya que esto contribuirá a que ambos gocen de ciertas privacidad, cosa que seguramente apreciarán cuando estén más grandes y vengan amigos o amigas a dormir.

También es bueno intentar ahorrar espacio con las camas, ya que el hecho de tener dos o más nos puede robar mucho espacio de juego dentro del cuarto. Otro buen consejo, es el de amoblar y decorar el dormitorio en niveles. En el piso hay que dejar espacio para que jueguen con ciertos juguetes. Luego están las sillas y mesas que usarán para hacer los deberes. Si se les permite tener TV en el cuarto, es bueno crear una pequeña área para que compartan sus series o películas preferidas. Finalmente, podemos aprovechar el espacio vertical para instalar hamacas, redes o escaleras de mano para trepar. Asimismo, el espacio para libros y juguetes es mejor que esté separado de la ropa y bien a la mano.

Cuartos compartidos por hermanas

En el caso de que se trate de un cuarto para dos niñas, la tarea se vuelve mucho más fácil. Es importante como decíamos, elegir un tema que les guste a las dos hermanas por igual y partir de ahí. Lo mismo ocurrirá con la paleta de colores, podemos elegir ciertos colores para las paredes y los textiles y hacerles pequeñas variaciones que le den la posibilidad a cada una de expresar sus gustos, preferencias y puntos de vista.

Cuartos compartidos por hermanos

Siguiendo con los hermanos de un mismo sexo, pero esta vez, los varones, basta con preguntarles lo que les gustaría a cada uno, sus colores preferidos y cómo les gustaría manifestar su personalidad de forma que se puedan encontrar puntos en común o combinaciones perfectas. Puede ser a través de su deporte favorito o de alguna afición que puede ser compartida. El consejo es crear un espacio un tanto neutro y dejar que elementos decorativos más chicos e intercambiables hablen por ellos.