Un fin de semana de relax en Salamanca

Cuando alguien habla de relax, parece que solo se imagina una semana en la playa. O 15 días yéndose a un viaje de placer al Caribe, de esos de pulsera en la muñeca y todo incluido. Pues es un error. Muchas veces los mejores viajes de placer y de relax los tenemos bien cerca. En mi caso, a menos de 150 kilómetros. En concreto en Salamanca  y sus alrededores. Hoy queremos proponeros un fin de semana relajante en la que llaman la ciudad de los estudiantes. ¿la conoces?

Tiene una población de 144 436 habitantes empadronados. Aunque es cierto que son muchos más ya que son muchos los estudiantes que allí residen. Su área funcional estable alcanza los 203 999 ciudadanos, lo que la convierte en la tercera más poblada de la comunidad, tras la de Valladolid y la de León.

Qué visitar en Salamanca

No puedes dejar de ver la Plaza Mayor. Es de estilo barroco, diseñada por los arquitectos Alberto y Nicolás Churriguera, es el más importante de los espacios públicos y corazón de la ciudad. Además, Salamanca tiene dos catedrales, la vieja, del siglo XII y de estilo románico, y la nueva, mucho más grande, iniciada en el siglo XVI en estilo gótico y concluida en el siglo XVIII. El lugar donde se juntan ambas es conocido como Patio Chico y es uno de los rincones con más encanto de la ciudad.

Comer en Salamanca

Y lo mejor de todo es que todo esto lo puedes acompañar de una excelente gastronomía. Salamanca tiene una gran variedad de alimentos y de platos. Además, si te vas de cañas y de vinos te vas a encontrar con un montón de bares que te ponen tapa gratis. Y si no es gratis, lo que serán son raciones de las grandes. Eso sí, no te puedes ir de Salamanca sin comer un hornazo. Se trata de una empanada rellena. Dependiendo de la localidad, el relleno puede variar, pero en Salamanca se centra en productos cárnicos. De esta manera, el relleno del Hornazo Salmantino está compuesto por lomo, jamón y chorizo, pudiendo llevar también huevo duro.

Y ahora que conoces más sobre esta ciudad, te contamos un plan que puedes realizar para relajarte durante el fin de semana. Es tan fácil como visitar la Casa Imperial Salamanca. Se trata de un espacio con un diseño exquisito, donde la comodidad, sofisticación y elegancia de sus estancias la hacen única y diferente, en un entorno de lujo, de paz y tranquilidad. Todo ello se encuentra emplazado en el municipio de Cabrerizos, a escasos cinco kilómetros de la capital.

El lugar perfecto para desconectar de todo. Cabrerizos está situado a orillas del río Tormes, al lado de Salamanca. Linda por el sur con Santa Marta de Tormes, Pelabravo y Calvarrasa de Abajo, por el este con Aldealengua, por el norte con Moriscos, Castellanos de Moriscos y Villares de la Reina y por el oeste con Salamanca.   Está situado a cierta altura porque años atrás cuando había inundaciones todo lo que estaba alrededor del río se cubría con agua y producía destrozos. por eso al estar en altura el agua no llegaba al pueblo en esos momentos de inundación.

Tienes que prepárate porque vas a ver lugares preciosos. Por algo es que los últimos 15 años la población ha aumentado en más de un 100% su población, siendo el quinto municipio de la provincia que más ha crecido en esos años. Esto se debe, especialmente, a su cercanía a la capital provincial, lo que provoca que sea lugar de alojamiento de trabajadores y turistas de Salamanca. Ahora bien, no te preocupes por los agobios, porque aquí vas a poder poner el botón de OFF.

En mi caso elegí la habitación Rubi. Una suite de lujo ideal para soñar y con grandes vistas hacia la naturaleza. Está completamente equipada y cuenta con recibidor, baño independiente, bañera de hidromasaje, sala de estar y un gran vestidor. La verdad es que lo recuerdo como una de las mejores escapadas rurales que hemos hecho con mi pareja.

Pero si recomendamos este lugar es porque además de relajarte con el paisaje es que puedes realizarte tratamientos de belleza y de relajación. Aquí te ofrece tratamientos personalizados, para que consigas mejorar tu belleza exterior e interior. Y es que si no estamos sanos por dentro, raramente lo podemos estar por fuera.

Ahora ya conoces un truco para desconectar de todo durante los fines de semana. Es solo cuestión de mirar el calendario y encontrar ese hueco perfecto para el finde de relax.